Boletín de Propiedad Intelectual en México y el Mundo

Julio 20, 2001

Boletín #67

Doce preguntas de propiedad intelectual

Por: Lic. Mauricio Jalife

Cuando se inicia un nuevo negocio, o se lanza un producto, o se diseña la prestación de un nuevo servicio, son muchas las interrogantes comerciales, financieras y laborales que sus impulsores se formulan. Pero paradójicamente, son muy pocas las preguntas que tienen conexión con temas de propiedad intelectual, a pesar de que el modelo de negocio suele ser precisamente un producto mental, esto es, una idea.

Y es que una manera de entender, de manera general y directa, la función y la misión de la propiedad intelectual, consiste en reconocer, precisamente, que este campo está dirigido a convertir en propiedad privada lo que una persona piensa y crea. En la medida en que esos pensamientos son vertidos al exterior, y se acomodan a una figura particular (una marca, una patente, un derecho autoral o un secreto de negocios), en esa misma proporción la protección legal se dispara a favor del autor, el inventor o el industrial, en una palabra, a favor del creador.

No siempre las ideas, como tales, pueden ser objeto de protección. Pero debidamente sometidas a los procesos necesarios para que ingresen en los moldes legales, el creador suele recibir un reconocimiento y una protección eficientes en términos comerciales. El premio, cuando el producto, el servicio o el establecimiento es exitoso, se traduce en operar con márgenes variables, pero siempre convenientes, de exclusividad.

A veces, esa exclusividad se beneficia de que el público no desea comprar un disco, sino específicamente el que es el éxito del momento; no se trata de comer un chocolate, sino que debe ser un Toblerone; no se trata de ir a bailar, sino de ir a Los Alebrijes.

Bajo estas premisas, a quienes tienen un negocio, planean uno, o cuentan con una idea que se habrá de convertir en un producto o un servicio, les ofrezco una lista de preguntas que deben responderse para determinar si la protección legal que merecen está siendo aprovechada en forma adecuada:

1. Ese negocio que se distinguirá con un nombre ¿Esa marca, está disponible y es registrable?

2. Si la marca ya estaba registrada, ¿incluye el nuevo producto o servicio?

3. ¿El establecimiento contará con una decoración o imagen distintiva?

4. ¿Existe una clara relación contractual con el personal creativo ligado al proyecto?

5. ¿Si es un producto nuevo, existe la posibilidad de patentarlo por ser novedoso?

6. Si es un producto mejorado, o conocido, ¿existen patentes de terceros que sean una amenaza?

7. ¿Existe algún proceso en la manufactura del producto que sea novedoso?

8. Si se trata de un producto basado en un conocimiento exclusivo (una fórmula para hacer pan, por ejemplo), ¿Se han tomado las medidas para preservar esa confidencialidad?

9. La protección legal que se ha logrado en México ¿es necesario reproducirla en otros países?

10. ¿Se ha hecho ya el bloqueo de los nombres de dominio en Internet asociados al proyecto?

11. ¿Existe la intención de otorgar posteriormente licencias o franquicias?

12. ¿Se han registrado los diversos empaques, logotipos y frases publicitarias?

Estas son, desde luego, solo algunas de las preguntas básicas que pueden formularse, y que de ninguna manera agotan las múltiples facetas y opciones que un proyecto comercial puede generar, pero espero que sean una muestra representativa de los aspectos esenciales que la propiedad intelectual puede jugar en cualquier negocio.

La diferencia que suele marcarse entre un negocio que previó estos temas, y que de manera preventiva desarrolló sus esquemas de cobertura, y otro que pretende improvisar las soluciones es radical. Las diferencias no solo se inscriben en costos, tiempo y desgaste, sino que desatender estos temas suele ser una restricción grave para la expansión de un negocio. 

En otros casos, la propiedad intelectual se convierte, precisamente, en el objeto mismo de comercio. Una manera muy gráfica de ejemplificarlo son las franquicias y las licencias. Una vez que el nuevo negocio se ha consolidado y a demostrado sus bondades, es entonces posible estandarizarlo y permitir a terceras personas que puedan explotar los mismos derechos, hasta límites sorprendentes.

En cualquier proyecto comercial, siempre, la propiedad intelectual tiene mucho que decir.

Les envía un cordial saludo
Lic. Mauricio Jalife
mjalife@jcclegal.com.mx


Comentarios
Comentario
Calificación
Es bueno sin embargo me gustaria que se inclluya el proceso para hacer el trámite respectivo de derecho de autor. Los felicito
ME PARECE PERFECTO ESTE BOLETIN ME AGRADO MUCHO Y RESOLVI ALGUNAS DUDAS QUE TENIA.
GRACIAS
Excelente, concreto y muy orientador para el lego. Gracias
Como siempre... excelente información Lic. Jalife
Escribe tu comentario sobre este boletín
Comentario
Calificación