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3 de Diciembre, 2001

Boletín #78

Signos distintivos y percepciones sensoriales

Por: Lic. Luis Miguel Hernández

Bruselas.- El reconocimiento de un signo distintivo por parte del público consumidor, durante mucho tiempo, ha dado prioridad a la vista antes que a los demás sentidos propios del ser humano.

Sin embargo, este predominio del sentido de la vista, en el cual los ciegos no tienen cabida, poco a poco va perdiendo terreno en el mundo frente a otros sentidos.

Si bien es cierto que por muchos años la vista ha sido considerada como el principal sentido del que nos valemos para distinguir una marca de otra en el mercado, nada impide que este reconocimiento pueda ser efectuado por otros sentidos, con lo que el olfato, el gusto, el tacto y el oido poco a poco van siendo reconocidos como nuevos elementos de identificación tan importantes y significativos como la vista.

Su aceptación viene de la innegable realidad que en muchas situaciones de la vida cotidiana somos capaces de reconocer un producto que se anuncia por el radio, por la música que lo acompaña, a otros les es extremadamente fácil distinguir el aroma de la loción HUGO,  el sabor del refresco  Coca Cola, o el sonido de un teléfono celular.

Curiosamente, la legislación española establece la posibilidad de registrar cualquier forma que sirva para distinguir un producto o servicio de otros de su misma especie o clase.

Efectivamente, el artículo primero de la ley de marcas establece que «Se entiende por marca todo signo o medio que distinga o sirva para distinguir en el mercado productos o servicios de una persona, de productos o servicios idénticos o similares de otra persona »

Por lo anterior  no existe impedimento alguno para solicitar una marca de carácter gustativo u olfativo.

Esto que pareciera un reconocimiento futurista del valor de los signos distintivos alternativos, genera una enorme duda sobre la forma en la que se debe de proceder cuando se trata de registrar como marca el sabor de un chocolate por ejemplo.

Sin lugar a dudas a esta norma le hace falta muchísimo más respaldo en cuanto al procedimiento de archivo de signos distintivos sonoros, olfativos o relativos al tacto.

Por su parte, la Directiva Europea incorpora un elemento que dificulta esta clase de registros, quedando en la mitad del camino al disponer que debe ser ser posible su representación gráfica.

Efectivamente el artículo 4 del Reglamento 40/94 de 20 de diciembre de 1993, sobre la Marca Comunitaria, establece que « pueden constituir marcas comunitarias todos los signos que puedan ser objeto de una representación gráfica, en particular las palabras, incluidos los nombres de personas, los dibujos, las letras, las cifras, la forma del producto o de su presentación, con la condición de que tales signos distintivos sean apropiados para distinguir los productos o los servicios de una empresa de los de otras empresas ».

A la luz de esta directiva, las marcas sonoras pueden ser registradas, a través de partituras, pero la representación gráfica de la sensación que se experimenta cuando se toca un trapo tratado con un producto suavizante, es imposible de representar graficamente y por tanto imposible de registrar.

En América, Uruguay ha dado un paso importante en el desarrollo de este tipo de registros toda vez que de conformidad al decreto 146/001 de 3 de mayo de 2001, el registro de una marca puede constituirlo cualquier signo perceptible por el oido que permita distinguir e identificar un producto o servicio a través de su difusión por algún medio idóneo.

Así como algunas zonas geográficas se progresa, en otras todavía solo se reconocen los signos visibles como aptos a constituir un registro de marca, como el caso de México, que en su artículo 88 establece que « se entiende por marca todo signo visible que distinga productos o servicios de otros de su misma especie o clase en el mercado ».

La tendencia existente se orienta hacia la terminación del imperio de la vista sobre los sentidos y de acuerdo como avance la tecnología se deberá ir adaptando la oficina de registros para ir dando entrada a nuevas formas de archivos.

Asi, en México, como en todos los países que mantienen esta posición, el tuerto dejará de ser el rey con justicia. 

Le envía un cordial saludo

Lic. Luis Miguel Hernández
Email: magritte@skynet.be
Web: Marcas.com.mx 


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